Despedida: Escocia y aquellas canciones.

Algunas noches,

en muy contadas ocasiones
Te recuerdo.
8 años de mi vida pasan fugazmente por mi mente
Y ahí estás tú
Creciendo conmigo.
Sólo en esas noches
Me permito escuchar aquellas canciones
Que nos llevaron a coger un tren a otra ciudad
Una de tantas que visitamos cuando aún
Ardía el amor entre nosotros.
Sentí aquel ardor indescriptible
que quizá no volvería a sentir nunca.

En nuestro último encuentro,

Lo había sentido por alguien.

No eras tú.

Cariño, he necesitado años para comprender que el nunca es demasiado parecido al ojalá.

Compartimos más de 5 casas
Que convertimos en hogares
En aquellos viajes fugaces
En los que nos encontrábamos
Para conversar sobre nuestras vidas
Y reconectar.
Estábamos los dos perdidos
Y no quisimos encontrarnos.

Nos despedíamos con adioses eternos
Hasta que dejó de haber amor en quellas casas
Que con el tiempo
Se volvieron hoteles;
Impersonales.

Pero aún, cariño,
Todavía
El nítido recuerdo permanece
de fugaces detalles de cada luz que encontrábamos en tu cama
de cada amanecer saliendo al mercado
de cada destello de atardecer
De aquellos en los que me fotografiabas viajando en barco.

Aún recuerdo los techos altos
Y todas las iglesias.
Nuestros rostros apoyados en ventanas
En busca de la nieve.
Aún me resulta cálido el recostarme en tu hombro

fue una constante en aquellos viajes.

Patinar por el hielo en las calles de Escocia a las 4 de la mañana
Subir a cuestas al mirador más alto de Barcelona con una botella de vino

para observar la ciudad encendida
Y tararearnos sentimientos.
Correr por las playas de la Costa Azul
Y empaparnos como amantes furtivos
Por la primera ciudad en la que nos conocimos.

Algún día encontrarás un amor sólido
que no supiste ver en mí
Algún alma que no tenga los ojos vendados.
Alguna llamada de Skype que descienda de las 6 horas
con las flores de la primavera
Alguien a quien busques incesante
Y que sin preguntarle su dirección:
Encuentres.

A pesar de todos aquellos puntos geográficos del mapa que frecuentamos
Sé con certeza
que mis ojos fueron
pero no seguirán siendo
tu lugar favorito
Bajo la lluvia.

La última vez que nos vimos

En la ciudad que ahora habitas bautizando con tu primer para-siempre
Mi silenciosa despedida te besó
Y te dejó durmiendo en la cama
Para irse al aeropuerto.

Cuando quisimos encontrarnos
la “salida inmediata” por los altavoces
se nos adelantó.

No ha pasado más de medio año

Y a noche de hoy, estoy escuchándote en aquellas canciones.

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